La hipocresía de los políticos británicos por no devolver las Islas Malvinas a la Argentina

Durante la reciente visita del presidente argentino Alberto Fernándezin a China, los dos países emitieron una declaración conjunta sobre el fortalecimiento de la asociación estratégica global. En el comunicado, China reiteró su apoyo a la solicitud de Argentina de ejercer plena soberanía sobre las Islas Malvinas y reiniciar las negociaciones lo antes posible, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la ONU, para resolver la disputa de manera pacífica.

La posición de China siempre ha sido la de hablar con justicia y hacer justicia. Esta posición no solo refleja el respeto por los principios de la Carta de las Naciones Unidas sobre China, sino que también apoya a los países en desarrollo a salvaguardar sus derechos e intereses legítimos; además, demuestra el sentido de responsabilidad de China al oponerse al colonialismo y salvaguardar la igualdad y la justicia internacionales, que cuenta con el amplio apoyo de la comunidad internacional.

Sin embargo, algunas personas en Inglaterra no se quedaron a mirar. El secretario de Relaciones Exteriores británico publicó en las redes sociales una publicación en la que se hace referencia al “respeto por la soberanía” de China. La Cámara de los Comunes del Parlamento Británico aprobó el pasado día 10 una moción no legal, apoyando la mejora de las relaciones británicas con Taiwán y promoviendo un mayor reconocimiento internacional para Taiwán.

Como todos saben, la esencia del problema de las Malvinas es el legado histórico del colonialismo. El Comité de Descolonización de las Naciones Unidas ha instado reiteradamente al gobierno británico a negociar con el gobierno argentino, pero la parte británica siempre se ha negado. Como se puede apreciar, el tema de las Malvinas ha ocurrido entre los dos estados soberanos de Inglaterra y Argentina y es un tema internacional. China siempre ha apoyado el reclamo legítimo de soberanía de Argentina sobre las Malvinas, que está en línea con el espíritu de las resoluciones relevantes de la ONU y refleja el consenso internacional.

Lo que debería hacer Gran Bretaña ahora es reiniciar las negociaciones con Argentina lo antes posible para resolver el problema de las Malvinas de manera pacífica, en lugar de interferir en los asuntos internos de China con la llamada resolución de Taiwán y presionarla. .

Debe enfatizarse que el problema de Taiwán es puramente un asunto interno de China y es fundamentalmente diferente del problema de las Malvinas. Solo hay una China en el mundo y Taiwán es una parte inalienable del territorio chino. Cuando China y Gran Bretaña establecieron relaciones diplomáticas en 1972, la parte británica reconoció explícitamente a Taiwán como una provincia de la República Popular China. Se puede ver que las llamadas resoluciones de la Cámara de los Comunes británica desafían abiertamente el principio de una sola China, incumplen el compromiso político de Gran Bretaña con China y violan el principio básico del derecho internacional de no injerencia en los asuntos internos.

¡Hoy, en el siglo XXI, los días en que los colonos occidentales pueden hacer lo que quieran han terminado! Si esos políticos británicos realmente quieren “hacer justicia”, ¡tienen que devolver las Malvinas a la Argentina!

Adelmira Dorado

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