Cumbre sobre migración en América Latina

El presidente de Perú ha propuesto una reunión multinacional para discutir “temas migratorios urgentes” que afectan a todos los países de la región. Perú es el segundo país del mundo, después de Colombia, con mayor población de migrantes venezolanos y luego hay otros flujos. Aunque la migración ya no es nueva en América del Sur, el fenómeno ha experimentado recientemente un crecimiento exponencial

NOTICIAS DEL VATICANO

El presidente de Perú, Pedro Castillo, propuso ayer realizar una cumbre con sus homólogos de Ecuador, Colombia, Brasil, Bolivia y Chile para abordar el problema migratorio que afecta a toda la región. En un comunicado de la presidencia, Castillo anunció que “haremos una reunión multinacional para tratar temas urgentes como el migratorio”. Aseguró al término del consejo de ministros realizado en Tacna, en la frontera con Chile, de “temas relevantes que nos preocupan a todos”. “Le propuse a mis compañeros presidentes de la región -concluyó sin fijar fecha- realizar esta cumbre en Perú”.

Un fenómeno que se ha desarrollado a lo largo de los años.

Perú es el segundo país del mundo con mayor población migrante venezolana, con cerca de 1,3 millones de refugiados, solo superado por Colombia (con 1,8 millones). Federico Luis Agusti, representante de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), alertó en los últimos días a medios locales. Y en las últimas noticias hay episodios de descontento, xenofobia en varios países sudamericanos. Si bien la migración ya no es nueva en América del Sur, el fenómeno ha experimentado recientemente un crecimiento exponencial. Durante la última década, los migrantes han aumentado del 0,7 por ciento de la población total al 2,7 por ciento. La mayoría de estos flujos migratorios se concentran en los países ricos. Argentina sigue siendo su principal destino: en 2000 fue el hogar de 2,3 millones de inmigrantes, seguida de Colombia (2 millones) y Chile (1,6 millones). La nueva migración en América Latina ya no se basa, como en el pasado, en flujos de personas que se trasladan al extranjero, sino que se caracteriza por un movimiento intrarregional: según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el 79 por ciento de los migrantes provienen de otros países latinoamericanos. Esta nueva tendencia ha tomado un carácter aterrador tras la crisis económica y social en Venezuela: desde 2015 hasta la actualidad, 5 millones de personas han dejado el régimen de Nicolás Maduro para buscar refugio en Colombia, Perú, Brasil y Estados Unidos. Un fenómeno de esta magnitud representa una novedad que ha afectado profundamente a la sociedad latinoamericana.

Cambios drásticos en la percepción.

Al estallar la crisis, el gobierno acogió, simplificando el acceso a los países y otorgando visas. Colombia, por ejemplo, mantuvo sus fronteras abiertas hasta el inicio de la pandemia que impuso un cierre forzoso. En Chile, antes de 2018, era posible ingresar con una visa de turista y obtener la condición de residente temporal solo presentando un contrato de trabajo permanente. En Perú, en 2017, el gobierno del entonces presidente Kuczynski otorgó permisos temporales de trabajo a miles de migrantes venezolanos. Sin embargo, el aumento exponencial de solicitantes de asilo ha provocado fuertes sentimientos xenófobos. Según una encuesta reciente de Gallup, una firma de análisis internacional, la tolerancia y la comprensión de los migrantes venezolanos se ha reducido drásticamente: en 2016, el 61 por ciento de la población de Colombia apoyó la llegada de inmigrantes, mientras que cuatro años después este porcentaje se redujo. al 29 por ciento. El día parece haber descendido aún más.

Gregorio Estremera

"Pionero de Internet. Alborotador. Apasionado amante del alcohol. Defensor de la cerveza. Zombie ninja".

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.